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LOS OTROS “PALANQUEROS”

A quienes nos gusta y alguna vez disfrutamos los legendarios rifles a palanca (lever action) o más conocidos popurlamente como “palanqueros”. La marca Winchester está asociada de una manera inseparable a esas tan prestigiosas armas. Pero es justo recordar que existieron otras marcas, otros diseñadores que también incursionaron en el mundo de ese tipo de armas. LOS ORIGENES Para encontrar los primeros intentos exitosos de las armas a repetición por palanca debemos remontarnos a la década de 1850 donde nos encontramos con las pistolas y carabinas Volcanic, que eran en realidad un desarrollo de armas anteriores producidas por Smith & Wesson. Estas pistolas en calibre .30 y .38 (y algunas muy escasas en .44) eran únicas. Utilizaban un cartucho en tiempos en los que el sistema de percusión se había generalizado, según opina el historiador Jose G. Rosa. Por desgracias eñ proyectil -que consistía en una bala hueca que contenía su propia pólvora- no era fiable, más tarde se sustituyó por una versión de fuego anular. Por entonces S&W había incorporado su compañía dentro de Volcanic Arms. Las armas Volcanic no tuvieron una gran popularidad y en 1857 el Coronel Hay, al mando de la escuela de mosquetería del ejército británico en Hythe, las sometió a unas pruebas muy exigentes. Tirador experto, usando la versión de cañón largo, fue capaz de acertar a un blanco de 20 cm a 300 metros, colocando nueve dispartos en el anillo y dos en la diana. Y disparando a 1.000 m también acertó con una pistola en la diana. Cuando el Coronel Hay estaba experimentando con las armas Volcanic, el “camisero” Oliver Winchester compró la compañía y la denominó New Haven Arms Company y contrató a B. Tyler Henry para dirigirla y sus modificaciones en el mecanismo y en la munición dieron lugar al rifle Henry. Pero las carabinas Volcanic se considerron siempre un hito en la historia de la fabricación de armas largas. EL HENRY Don Oliver la tenía clara, los nortemericanos, en un futuro cercano, precisarían menos camisas y más armas así que le dijo a Henry: querido Tyler “adelante con los faroles”. Cumpliendo la orden de su jefe, se abocó a mejorar a las Volcanic. Modificó el mecanismo y el cartucho, que fueron dos aspectos casi revolucionarios. La munición consistía en una vaina de latón con el propelente en su base que montaba una punta de 14 gramos y 1.70 de pólvora. Este “fuego anular” resultó un éxito y fue modificado varias veces. Las pruebas realizadas a la munición resultaron alentadoras y se llegó a afirmar que, a 400 m, la bala se podía incrustar cerca de 13 cm en una diana de madera. El Gobierno americano fue lento en aceptar el rifle Henry, pero para 1863 ya se habían entregado un gran número de ellos a voluntarios y tropa. Kansa, en particular, se entusiasmó con el Henry. En 1863 se determinó que los guardaespaldas del general James Blunt irían armados con los rifles a repetición Volcanic de Henry y dos revólveres y que montaría caballos escogidos. El Henry estaba provisto de un cargador tubular, debajo del cañón, con capacidad para 16 cartuchos. El único inconveniente era su precio: en octubre de 1862 costaba u$s 42 y la munición 10 dólares el millar. Una falla importante era el muelle del cargador y el arma necesitaba ser alimentada por la boca. En 1866 esto se corrigió colocando una ranura en el lateral derecho del cargador. Así nació el Winchester Modelo 1866. EL YELLOW BOY El Modelo 1866 fue el primero en llevar la marca Winchester y siguió la tradición de tener el armazón “dorado” como las Volcanic y el Henry, debido a esto se lo conoció como el ”muchado amarillo o dorado”. Tenía capacidad para 15 cartuchos en el cargador tubular. El modelo más popular sin duda fue el rifle con un cañón octogonal de 61 cm (la carabina tenía uno de 51 cm y era redondo). En las publicidades de Winchester se remarcaba el hecho de que un tirador experto podía disparar la carga completa en 15 segundos y en consecuencia se podía disparar 60 disparos por minuto. Sin embargo a finales de la década de 1860 la munición de fuego anular para rifles y otras armas largas había empezado a declinar. Con el cartucho de fuego central llegó una versión mejorada del Winchester: el legendario Modelo 1873 que tenía mejorado el mecanismo y se sustituyó el armazón de latón por uno de acero. Disparaba el nuevo cartucho.44-40. Fue una mejora importante, pero no llamó la atención del gobierno, porque era un calibre de arma corta y el ejército necesitaba algo más potente. No obstante, tuvo una gran acogida entre los civiles y lo usaron los colonos. Se lo denomina “el arma que conquistó el Oeste”. Pero esta es otra historia. BURGESS Y WHITNEY Pero los rifles y carabinas Winchester, no fueron las únicas armas a palanca de la época, claro que debemos aceptar que los más famosos (posiblemente Oliver contrató a algún antepasado de Durán Barba para la campaña). Andrew Burgess con 894 patentes otorgadas es uno de los diseñadores de armas fuego más prolíficos que haya existido (solo superado por John Browning en número de patentes de armas de fuego otorgadas a un estadounidense) y hombre de gran talento más allá del diseño de armas. Nació el 16 de enero de 1837 en Dresden, Nueva York y nieto de un desertor de Hesse de la revolución de la independencia. Era un hábil fotógrafo, cuya garnaja familiar lindaba la casa del fotógrafo de la Guerra Civil, Mathew Brady. Burgess terminó como aprendiz de Brady y documentó la reconstrucción del sur norteamericano en la post guerra civil. También documentó la ejecución del emperador instalado por los franceses, Ferdinand Maxilian, en Méjico. También se le atribuye haber tomado la famosa foto de Lincoln que se encuentra en el billete de 5 dólares estadounidense. Más tarde Burgess fotografió la Guerra franco-prusiana (1870-1871) antes de regresar a su país. Se cree que fue durante esa guerra que empezó a interesarse en el diseño de armas de fuego. La primer patente le fue otorgada el 19 de septiembre de 1817 por convertir las armas Peabody y Werndl en rifles con cargador. Durante el siglo XIX, Colt era conocido y famoso por sus revólveres, mientras que Winchester por su rifles a palanca. Sin embargo en 1883, Andrew Burgess le presentó a Colt un modelo mejorado del rifle de palanca similar al Winchester 1873, que tenía varias mejoras que lo hacían más preciso, confiable y más resistente.

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